Posibilitar el desarme y el fin de la existencia de ETA.

Por: Vicenç Fisas.

El proceso seguido con ETA en los últimos años, que permitió que dicha organización abandonara definitivamente la lucha armada, no es propiamente un proceso de paz clásico, en la medida en que en la etapa final no hubo negociación ni, por tanto, acuerdo de paz. Fue una decisión unilateral motivada por la suma de varios elementos, fundamentalmente tres: la presión policial, el hastío de la sociedad vasca y la enorme presión de la izquierda abertzale para quitarse de encima el estigma de la muerte y posibilitar su participación política desde una nueva perspectiva de respeto a las reglas de la democracia.

En los procesos convencionales, tras el acuerdo de paz suele seguir un proceso de desarme, desmovilización y reintegración (DDR). En el caso vasco, este esquema no era posible, por el carácter y modo de operar de la organización, de tipo terrorista, y como he señalado, por no existir un acuerdo negociado. Pero eso no excluye que estemos ante una situación también extraña, de “no finalización”, que dificulta enormemente la desaparición de ETA como organización. Dos son, esencialmente, los escollos: el desarme y la situación de los presos. Como analista, desde hace años, de los procesos de paz que hay o ha habido en el mundo, incluidos los casos realmente excepcionales, como el que nos atañe, de grupos que abandonan la lucha armada sin una negociación formal previa, puedo afirmar que nunca se ha dado el caso de que un Estado, con todas sus instituciones, no hayan favorecido el desarme final de un grupo armado que ha sembrado el terror en su territorio, y que ha decidido no utilizar nunca jamás las armas. Y no solo eso, sino que intenta desprenderse de dichas armas, pero de una manera que no implique la captura de sus miembros todavía no detenidos, aunque muchos de ellos es de suponer que están controlados por las fuerzas de seguridad españolas y francesas. Incluso es muy probable que la policía conozca donde están algunos de los zulos en los que ETA ha depositado parte de su armamento.

Los hechos son los siguientes: ETA quiere desprenderse totalmente de su arsenal, no muy numeroso, y hacerlo de alguna de las siguientes maneras: depositando las armas en zulos y señalarlos a cal y canto, dando las coordenadas de estos zulos a la Comisión Internacional de Verificación (CIV); otra posibilidad es entregar directamente las armas que no estén en zulos a dicha Comisión; una tercera sería que la misma ETA destruyera su arsenal, de la manera que pueda, e informara de ello a la CAV, para que pudiera recoger los restos. Hay incluso más variantes técnicas, pero el problema no es de esa naturaleza, sino estrictamente político. No hay interés alguno, para la mayoría de la clase política, de que ETA se quede sin armas, porque ello obligaría a dar algunos pasos en materia de presos, con el coste político y electoral que ello supone, debido a la demonización, ganada a pulso, por ETA. Para la mayoría de los actores políticos, lo mejor es no hacer nada, dejar las cosas como están, esperando que en el transcurso de los años o las décadas, el problema desaparezca por falta de materia. Pero eso no es manera de solucionar y terminar definitivamente los conflictos, aunque sean de tan baja intensidad como ahora. Para posibilitar el desarme final de ETA, se requiere del consentimiento y cooperación de los gobiernos de España y Francia, garantizando que para el logro de un bien superior (recoger y destruir las armas), no se detendrá a los participantes de este acto (etarras huidos o desconocidos y miembros de la Comisión Internacional de Verificación, o algo similar, como una Comisión Independiente de Desarme). Evidentemente, un etarra no irá a dejar su arma en un zulo, y sellarlo con cemento a continuación, si sabe que ello va a suponer su detención. La pregunta, pues, es ¿qué preferimos que ocurra?

Y sigue una segunda pregunta: ¿ETA pone, además, condiciones para quitarse de encima su armamento? La respuesta está en su último comunicado, en el que remite a un reciente documento de la izquierda abertzale llamado “Vía vasca para la Paz”, que por ser silenciado no por ello deja de tener propuestas y compromisos interesantes, como que “todas las víctimas reciban reconocimiento, reparación y garantía de no repetición”, crear una Comisión de la Verdad, “facilitar ejercicios críticos encaminados a reconocer todo el daño causado”, “implantar nuevos modelos legislativos basados en una justicia de carácter transicional”, o “poner en marcha un plan de excarcelación condicional anticipada, que requerirá que los presos vascos muestren su compromiso con el nuevo escenario abierto y renuncien a las vías violentas, y así mismo, haya por su parte un reconocimiento del daño causado como consecuencia de su actuación”. El documento, por supuesto, también tiene sus reivindicaciones, conocidas de hace tiempo, como terminar con la legislación de excepción, acercar a los presos, arresto domiciliario para los que estén gravemente enfermos, y cumplimiento de 2/3 partes de la condena a los presos que reconozcan el daño causado.

Para algunas personas, especialmente las víctimas, cerrar el tema con estos elementos, será duro, y es comprensible. Pero si no cerramos definitivamente el caso, la sombra de ETA permanecerá durante años y años, y no se ayudará a cerrar el duelo. El fin de ETA es una “patata caliente” que nadie parece estar dispuesta a coger, pero con los brazos cruzados no se logrará nada y pasaremos a la historia como el país que no supo poner fin a la existencia de un grupo que sembró el terror. Facilitemos, por tanto, el desarme de ETA, de la manera que se crea conveniente, y tratemos de alguna forma la cuestión de los presos. No se trata de amnistiarlos, ni siquiera de liberarlos escalonadamente como se hizo en Irlanda, sino algo más sencillo. Lo que no sirve de nada es quedarse con los brazos cruzados y no atreverse ni a discutir este tema, que se ha convertido por desgracia en un tabú, cuando, en política, este término no debería existir.

Del perenne festival y otros convites…

Por: Alfonso Suarez Arias***

“Cuando la vida te presente razones para llorar, aparecen festivales que te dan mil y una razones para gozar.”

Que sería de la vida social ?,si no fuese porque existen los festivales populares, que traen a la comunidad cada año y en determinado momento un espacio en el tiempo para relax y esparcimiento de sus gentes y con ello de paso se neutraliza momentáneamente el pensamiento y hasta acciones sobre la situación real que se está viviendo, fantaseando en un universo de abundancia, jolgorio, alegría que produce la música, los disfraces, las flores, la belleza, el sentimiento patrio estimulados por unas cuantas copas de licor o jarras de cerveza suficientes para crear ese ambiente fiestero que se transmite aun a quienes no ingieren néctares embriagantes pero que sí estimula una economía aparente nacida en el consumo impulsado de comestibles, líquidos, artesanías, cacharros y todo aquello susceptible de traer al jaranero esa sensación que quiere obtener de un festival: Regocijo y despreocupación, así el mundo a su alrededor esté a punto de colapsar.

Colombia tiene a lo largo de todo el año sus particulares fiestas, festivales, carnavales, ferias, aguinaldos, Torneos, desfiles, días de… y reinados en cada región que esperanzadoramente producen en la clase emergente la idea de mejoramientos sociales y económicos pero que más que eso, dan oportunidades de obtener utilidades desde los recicladores hasta a grandes empresas que satisfacen su razón de ser, indiferentes si la lata de cerveza, el aguardientico o Whisky se toma en Valledupar en Abril, en Pasto o Manizales en Enero, Agosto en Medellín, el que más en Febrero,por toda la costa Caribe derivándose de Barranquilla o en la feria de Cali de Diciembre.

Lo interesante es que cualquier manifestación de alegría que involucre a la comunidad en sí, nace y se reproduce en su misma esencia popular con anuencia o no de los gobiernos de turno, quienes solo tienen la capacidad de prohibirlos o limitarlos en ejercicio de su poder cuando de su conveniencia se trata, o mediante partidas especiales contribuir con el gasto a incentivar políticas de consumo beneficiadoras de la economía regional. Lo cierto es que el resultado final solo es posible de ser evaluado por cada uno de los que directa o indirectamente participan del Jolgorio resumidos en la conocida premisa filosófica, “solo el que lo goza es el que lo vive.”

A todo esto y con tanto festín aun por venir, así la sociedad, economía, política de la nación tengan partes de su cuerpo integral con adoloridos y enfermos elementos en cuidados intensivos, lo único que gobiernos desafortunados o legitimados nunca podrán hacer es quitarle al pueblo los sueños de vivir en un país libre de alimañas usurpadoras  del poder soberano y bajo el imperio de la corrupción y el crimen.

Solo que con tanto festival, que da para iniciar el año en un parrandón y continuarlo día a día en diferentes regiones del territorio nacional hasta finalizar el año bailoteando, toreando, cabalgando y libando para reiniciar el periplo, falta en Colombia el festival más importante que integraría toda la soberanía en un solo tiempo y bajo un mismo propósito. El Festejo permanente de la Paz…Paz.

Un Festejo nacional que comience un día y continúe intermitentemente sin alusiones a treguas mentirosas, declaraciones de altos funcionarios favoreciendo delincuentes y delitos, con elecciones armónicas de políticos serios, cumplidos y los indeseables narcoterroristas expatriados proscritos y alejados de toda injerencia social, política y económica.

La paz seria una rumba y el festival vallenato su inspiración, ay hombe…

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Valledupar, Abril 30 de 2015 (alfonsosuarezarias@gmail.com) @SUAREZALFONSO

El proceso con las FARC, a la luz de otras experiencias de negociación.

Vicenç Fisas
(Director de la Escuela de Cultura de Paz de la UAB)

Las siguientes reflexiones, en forma telegráfica, son el resultado de seguir todas las negociaciones en conflictos armados de los últimos 15 años en el mundo, y de algunas intervenciones del autor en algunos procesos, lo que me permite sacar algunas conclusiones respecto al caso colombiano.
·El proceso con las FARC está bien diseñado, e incluso es innovador en algunos aspectos. Metodológicamente, es una muy buena experiencia.
·Ha sido fundamental negociar la agenda en la fase exploratoria y de forma confidencial, aunque fuera larga. Consensuar una agenda al principio de una negociación formal y pública, puede conducir a un desánimo letal, por dar la apariencia de que no hay avances. Es un acierto que las dos partes acordaran no hacer pública la fase exploratoria hasta lograr un acuerdo en la agenda.
·La limitación en los puntos de la agenda, ha sido una decisión inteligente, pertinente y realista. Han hecho bien en no añadir a la agenda todos los problemas que aquejan al país, pues no son resolubles en una mesa de negociaciones. Tratar en primer lugar el tema agrario y llegar a un acuerdo sobre él, fue un riesgo que, por fortuna, ha terminado con éxito.
·Ha sido una medida acertada el crear “mesas de trabajo paralelas”, para que puedan avanzar en los temas de mayor complejidad.
·No hay precedentes en el mundo, y resulta por tanto patética, la actuación del ex presidente Uribe, convertido en un saboteador del probable logro de un acuerdo de paz. Ha actuado como un auténtico “spoiler”, manejando los hilos de sectores de la inteligencia y de las FF.AA. opuestos a las negociaciones. Pasará la Historia como un penoso personaje sin estatura moral ni política.
·Los tiempos de frecuencia las negociaciones actuales (una ronda mensual), son los más acelerados de las 34 negociaciones que hay en el mundo. Es la frecuencia más óptima, y un ejemplo para otros procesos, que van demasiado lentos.
·La elección de dos países garantes (Noruega y Cuba), que actúan como observadores y testigos, sin mediar, es también una buena elección. Darles un rol más relevante en casos de crisis, ha sido igualmente un acierto.
·No hay que olvidar que más de un tercio de las situaciones de crisis que tienen las negociaciones con grupos armados, en todo el mundo, están relacionadas con el diseño de las mediaciones. En el caso de las FARC no hay mediación, pero sí un buen acompañamiento externo.
·Aunque en la fase exploratoria se acordó si se seguiría el principio de que “nada está acordado hasta que todo esté acordado”, puede pactarse con se hará una excepción en lo relativo a temas humanitarios, como un alto el fuego, un desminado parcial, el cumplimiento del Derecho Internacional Humanitario o aspectos relativos a los derechos humanos, como se hizo en el proceso de paz de El Salvador.

·La celebración de foros y debates participativos previos a la discusión de varios temas de agenda, organizados por la Universidad Nacional de Colombia y el PNUD, ha sido una aportación sumamente positiva, y un ejemplo más a seguir en otros países.
·Ha sido un acierto abrir las puertas de La Habana a diferentes personas, instituciones y colectivos, tanto de la sociedad colombiana como internacional. Ha permitido la entrada de nuevas ideas y sugerencias a incorporar en las discusiones de la Mesa.
·Quizás hay un exceso en cuanto a la aparición en los medios de comunicación, pues obstaculiza el tratamiento de temas conflictivos en la Mesa, debido a la expectación creada previamente en los medios.
·Al entrar en una negociación, con los riesgos que ello supone, implica que el Gobierno tenga una sola voz y un único discurso, favorable a la negociación, rechazando malas experiencias, como las del ministro de Defensa colombiano, que mantiene discursos contradictorios y contrarios a las del presidente y del equipo negociador, probablemente para no inquietar a sectores militares. El mensaje a la opinión pública debe ser único, y claro.
·Si bien se han dado pasos importantes, el ejercicio de reconocimiento de los errores y el perdón a las víctimas, por las dos partes, todavía tiene un camino por recorrer, por lo que recomendaría un mayor esfuerzo en este sentido. Es imprescindible para que el conjunto de la sociedad se vaya preparando para una futura reconciliación. Tiene que haber mucha verdad y todo lo posible en cuanto a la reparación. La humildad engrandece a las personas. La soberbia, los empequeñece.
·La firma de un acuerdo de paz, hasta ahora al menos a nivel internacional, siempre ha comportado una amnistía para todos los actores, si previamente han dicho toda la verdad y han reconocido sus culpas. Es muy duro para las víctimas, pero es un precio que hay que pagar para terminar de una vez con la confrontación armada.
·Aunque se les ha dado un plazo muy corto para realizar su labor, los resultados de la Comisión Histórica del Conflicto Armado y sus Víctimas, ayudará mucho a comprender el porqué del conflicto y al diseño de la Comisión de la Verdad que se establecerá en el futuro.
·Es un gran acierto, y un gran alivio para la población civil, que las dos partes hayan convenido un “desescalonamiento tácito” de la confrontación armada. Sin víctimas mortales de parte y parte, será más viable conseguir el alto el fuego bilateral.
·El proceso de negociación debe ir acompañado de una “pedagogía de la paz” mucho más intensa, centrada en el aprendizaje en cuanto a abordar los conflictos sin violencia, el reconocimiento mutuo de las deficiencias y violencias estructurales y la necesidad de crear una democracia más participativa y sin corrupción.
·Preocupa enormemente la inseguridad de los defensores de derechos humanos, sindicalistas, líderes populares, ex combatientes, periodistas y otros muchos sectores, víctimas de amenazas constantes o del asesinato. Si el Estado no es capaz de controlar a los grupos que generan estas violencias, no habrá seguridad para que la insurgencia deje las armas y hagan política. Este desafío es muy importante y tiene que resolverse a corto plazo.
·No comparto la idea de que el postconflicto debe pagarlo la comunidad internacional, sin antes lograr un “dividendo del desarme”, producto de reducir como mínimo a la mitad los efectivos y los presupuestos de las Fuerzas Armadas, además de controlar y poner a disposición de la población desplazada los bienes que requisaron los paramilitares, más los bienes y recursos que tenga la insurgencia. Internamente, pueden obtenerse recursos equivalentes al 3% del PIB para la aplicación de los acuerdos de paz.
·Ahora va a empezar uno de los temas más complejos: el de la “dejación de armas”, en términos farianos, o “desarme” en términos gubernamentales, a través de la Subcomisión de Dejación de Armas e Incorporación a la vida civil. Habrá que llegar a un compromiso intermedio, probablemente entregando las armas a una Comisión Internacional. Lo que en la época actual es inadmisible es plantear la validez de la “combinación de todas las formas de lucha”. Si se opta por la política, las armas tienen que desaparecer. Como he dicho anteriormente, esto irá vinculado a las garantías de seguridad para hacer política.
·En un próximo futuro, y dentro de lo que se denomina “reforma del sistema de seguridad”, la policía deberá desvincularse de las tareas militares, para convertirse en una “policía de proximidad”.
·No es recomendable, ya que ha sido motivo de ruptura de varias negociaciones, que en un momento determinado el Gobierno exija la reagrupación de los grupos armados en zonas localizables, y la identificación de cada uno de los miembros del grupo armado. Esta exigencia genera una gran desconfianza y vulnerabilidad, y no es necesaria para cumplir un alto el fuego o para avanzar en las negociaciones. Esta exigencia rompió, por ejemplo, las negociaciones del Gobierno colombiano con el ELN, en el 2007.
·Un tema recurrente de confrontación en las negociaciones, es si al finalizar estas deberá reformarse la Constitución o crear una nueva constituyente. Las partes no deben dejar esta polémica hasta el final, pero tampoco discutirlo al inicio, sin saber cómo irán las negociaciones sobre los puntos de la agenda. También es habitual que un Gobierno exija a un grupo armado, como precondición para negociar, que no se tocará la Constitución. La experiencia muestra, sin embargo, que es mejor no convertir este aspecto en un “inamovible”, dejando un margen de libertad, especialmente cuando los grupos armados tienen una antigüedad superior a la de la Constitución vigente.
·Colombia necesita un “pacto social y político”, con participación de la insurgencia actual, para terminar de una vez con la lacra del narcotráfico, que es foco permanente de corrupción y de mal gobierno.
·En cuanto al ELN, creo que sus dirigentes deberían entender que, en el año 2015, la participación social y popular incluye, no solamente el quehacer cotidiano y autónomo de los movimientos sociales y populares existentes, sino también el uso de las redes sociales vía Internet y la comunicación a través de los celulares. Invito a repensar el viejo esquema de “Convención Nacional”, para ponerla al día.
·Ya que no ha sido objeto de tratamiento detallado por parte de las FARC, el ELN podría aportar un programa respecto al tema minero-energético, y someterlo a debate y consideración de forma similar a la metodología y realismo que se ha empleado con las FARC.
·Me parece una buena idea, ya que es similar al “desescalonamiento” propuesto para las FFAA con las FARC, la propuesta reciente de “Gabino” cuando propuso crear una “zona libre de operaciones militares”, en las que tanto las Fuerzas del Estado como la guerrilla puedan estar sin atacarse, para evitar la confrontación directa y la protección de la población. Cuando empiecen la negociación formal, probablemente antes de dos meses, podrían valorar esta propuesta y empezar con un entorno más político que militar.
·Como medida de confianza, creo que ya llegó el momento de crear una comisión especial de estudio de la situación de los presos políticos, como primer paso para las decisiones que se habrán de tomar en el futuro, si se logra un acuerdo de paz.
·Es conveniente consensuar durante la fase de negociación, los mecanismos de verificación del cumplimiento de los acuerdos firmados, ya sean internos, externos o mixtos. De lo contrario, se corre el riesgo de que surjan nuevas violencias, diferentes a las originaron el conflicto armado y más vinculadas con la criminalidad organizada.

El populismo* y América Latina.

Por: Andrés Palencia Rodriguez.***

Antes de empezar es importante definir cuáles son los rasgos más característicos del  movimiento populista, que cada vez está encontrando más espacio dentro de la esfera política tradicional. Entre los cuales se tiene:

  • Se presentan como una alternativa totalmente diferente a los políticos tradicionales.
  • Cuentan con un discurso basado en el cambio principalmente en el ámbito social.

Pero el populismo en sí no es para nada nuevo, pues ya varios autores como De la Torre plantean  una división histórica en tres periodos (el populismo clásico, el neopopulismo de los 90; y el populismo de izquierda)  necesaria para entender mejor este movimiento, y siendo este último periodo el centro del presente artículo.

¿Qué  anima a votar por líderes populistas?

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América Latina se ha caracterizado por altos niveles de inequidad a la hora de hablar de la distribución de riqueza, hecho que atenúa problemáticas sociales, llevando a enfatizar sentimientos de insatisfacción política dentro de la movilización social que a su vez busca actuar como instrumento para un cambio “verdadero”. Cambios que se ven representados a partir de un vínculo emocional con él líder apoyándolo cuasi incondicionalmente…

En Venezuela, Bolivia y Ecuador los partidos políticos tradicionales no fueron capaces de interpretar las demandas de cambio y los votantes eligieron candidatos diferentes, al margen de la política de siempre. (Freidenber, 2011)

Instituciones y Democracia.

Es constante en la actualidad el debate que gira en torno a la democracia y el peligro del populismo, pues se han evidenciado cómo al momento que estos líderes llegan al poder muestran elementos autoritarios como la no aceptación de ideas diferentes creando alto grados de polarización (lo bueno y lo malo)  dentro de la población en general y un irrespeto a instituciones democráticas.

Los líderes polarizan a partir dela exclusión discursiva de quiénes no opinan como ellos, rechazando el pluralismo y agotando la capacidad de control de unas instituciones sobre otras, poniendo en tensión la vigencia del Estado de Derecho. (Freidenber, 2011)

Además de constantes violaciones al Estado de derecho, el populismo puede causa graves problemas económicos, olvidado preceptos macroeconómicos que vuelven casi insostenibles a largo plazo el funcionamiento estatal, un ejemplo claro es Venezuela que luego de la muerte de Hugo Chávez se evidencio la grave crisis económica, pues es uno de los países que en la actualidad enfrenta graves problemas económicos como ser el país con la tasa de inflación más alta en la región..

Referencias:

  • Flavia Freidenberg. “Los nuevos liderazgos populistas y la democracia en América Latina”LASA FORUM 3 (2011): 9-11.
  • Flavia Freidenberg. “Los partidos políticos y la gobernabilidad democrática en América Latina” Revista Elecciones 9.10 (2010): 33-55.
  • Gardels, N. (11 de 4 de 2013). Latinoamérica y la tentación populista. El país.
  • Myriam Stanley. “El populismo en América Latina” RepHip UNR (S.f)

[*] Se trata de un concepto político que permite hacer referencia a los movimientos que rechazan a los partidos políticos tradicionales y que se muestran, ya sea en la práctica efectiva o en los discursos, combativos frente a las clases dominantes. Tomado de [http://definicion.de/populismo/#ixzz3RdqDKGo1]

 *** Director SimplementeOpinión, Investigador Fundación Consultores Internacionales

La Corte Penal Internacional, ante la situación de Honduras

Crédito: Huffington post

En diciembre de 2014, la Fiscalía de la Corte Penal Internacional (CPI) presentó su informe sobre las actividades de examen preliminar, el cual incluye a Honduras, Colombia, Ucrania y Georgia, entre otros, nos cuenta Mariana Rodríguez Pareja de Asuntos del Sur.

El examen inicial de la situación en Honduras data del 18 de noviembre de 2010, y se centraba, en principio, en los hechos sucedidos después del golpe de Estado perpetrado contra el presidente Zelaya el 28 de junio de 2009. Recordemos que ese fue el día en que la Corte Suprema del país dictó la orden de detención contra Zelaya y se decretó el toque de queda. La conmoción social y la represión a manos de las fuerzas armadas de seguridad continuó sin cesar, incluso después de la celebración de las elecciones generales en el mes de noviembre de ese año, que ganara el presidente…

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La descentralización se va a realizar con los funcionarios y los servicios públicos

COYUNTURA POLITICA

El subsecretario Ricardo Cifuentes reiteró que el proceso se va a efectuar con los funcionarios públicos, a quienes se les van a garantizar los derechos. Asimismo, indicó que nunca antes una Agenda de Descentralización había tenido un apoyo tan decidido por parte de un Gobierno, por lo que señaló que tal respaldo ofrece una oportunidad única para las regiones.

“La reforma descentralizadora se va a realizar con los trabajadores y protegiendo todos sus derechos”. Así lo señaló el subsecretario de Desarrollo Regional, Ricardo Cifuentes, durante su intervención en un seminario organizado por la Asociación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF), con el objetivo de intercambiar opiniones y disipar dudas respecto a la Agenda de Descentralización que está impulsando el Gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet.

En la cita, que contó con la presencia de dirigentes de trabajadores del sector público provenientes de todo el país, la autoridad reiteró que la aspiración…

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¿Fundamentalismo?

Por: Alfonso Suarez Arias.

“Nosotros éramos todos humanos, hasta que la religión nos separó, la política nos dividió y el dinero nos clasificó”.

El fenómeno fundamentalista abarca varios aspectos de la humanidad en su desarrollo social, político y cultural,desprendiéndose el religioso, cuya participación notoria es de aquellas llamadas “religiones del libro” , El cristianismo, Islamismo y Judaísmo, que reaccionan frente a los procesos de modernización social con cierto miedo por esa dinámica evolutiva cultural que conlleva a que ciertos referentes simbólicos, míticos y místicos encuadrados en sus propios sistemas de valores se lleguen a perder, originándose el fanatismo y la intolerancia como soporte de las creencias a proteger contra toda duda e inseguridad.

El mundo Occidental está convencido que matar por motivos religiosos es salvaje, que no se compagina con la vivencia actual globalizada y censura el alto grado de intolerancia, crueldad y sin razón de los acontecimientos, sin embargo esa misma cultura modernista está legitimando que matar por motivos económicos es de civilizados y con una doble moral se justifican ataques a la humanidad, como lo que está sucediendo en Venezuela y el juego a los diálogos de paz que hacen la Farc, en contubernio con un gobernante complaciente y empeñado en implementar un régimen político a toda prueba fracasado en otras latitudes.

Es tan degradante en nuestra sociedad la implementación de modelos fundamentalistas aparte de lo religioso, en la vida política de la nación, que ahora no ha sido una gran sorpresa manifestaciones abiertas de quien antes se le consideraba un respetable erudito jurídico referente del pensamiento filosófico abierto y hoy justifica acciones demenciales de un grupo minoritario pero armado, diciendo públicamente que “ matar para enriquecerse es una cosa muy diferente a matar para que la gente viva mejor”.

Tamaña aseveración queda revoloteando sin permiso en la mente de los ciudadanos, tratando de encontrarle un sentido enfrentado al de creer que es la exteriorización de la ideología irreflexiva e irresponsable de un orate en su ocaso físico, pero llega casi que de inmediato otra afirmación también proveniente de la mente de una persona asentada en el poder por su condición heredada en la política con cierto grado de influencia como para que los enmermelados medios periodísticos den cabida a su parrafada, a discurrir que los militares colombianos mueren porque ofenden a los guerrilleros farianos.

Es aquí donde el ciudadano colombiano debe interpretar con cierta cordura y lógica , lo que personajes de la vida pública y líderes de movimientos ideológicos han venido tratando de implementar en las mentes de sus compatriotas, para mantener fundamentalmente ese pensamiento retrogrado que elimine las posibilidades de un desarrollo generalizado de la conducta social, capaz de anular las intenciones y oportunidades de enriquecimiento personal de avaros protagonistas de la vida política, social y religiosa del país y de paso conminar al olvido a nefastos personajes obnubilados por el fundamentalismo de sus esencias filosóficas.

Los riesgos de caer en esa perjudicial tendencia son cada día mayores ante las elocuentes afirmaciones de los mismos gobernantes justificando acciones provenientes de su actuar, de sus socios o de los acontecimientos consecuentes de políticas mal aplicadas. Nada raro es para el vecino que los pajaritos le hablaran personificando el poder aun desde el más allá o que ahora con retiros espirituales del mandatario después de unos cuantos días de farra den la solución dogmática a la multitud de problemas acrecentados en la ingobernabilidad y corrupción, que están salidos de la esencia constitucional como es la de promulgar el bienestar y prosperidad general.

Fundamentalismo o no, en nuestra sociedad solo lleva a pretender que el hombre justifique sus demenciales acciones detrás de la mascarada política o religiosa, si asesina en nombre de un grupo armado, ese grupo se convierte en asesino y si lo hace en nombre de Dios, a Él le está haciendo un asesino, todo queda en la propia conciencia.

@SUAREZALFONSO

Thomas Piketty y la teoría general del capitalismo salvaje

Por: El Blog Salmón.

El nuevo libro de Thomas Piketty, Capital en el siglo 21 hace un trabajo notable para centrar la atención sobre el crecimiento de la desigualdad en las últimas tres décadas y advertir sobre el potencial riesgo de que aumentará aún más en los próximos años sino se hace algo para frenar esta situación que amenaza con hacer retroceder al mundo al siglo 19. Piketty aborda un punto básico muy simple y es que cuando la tasa de retorno sobre el patrimonio (r) es mayor que la tasa de crecimiento (g), se acelera la concentración de la riqueza. Esto es lo que ha ocurrido en los últimos 30 años con la implantación a gran escala de los postulados del libre mercado y la desregulación financiera. Las fallas intrínsecas en los modelos de competencia perfecta que ocultan asimetrías y mercados imperfectos, ha creado un primer mundo en la periferia del tercer mundo y un tercer mundo en el corazón del primer mundo.

La investigación realizada a lo largo de 15 años por Piketty y su equipo, da cuenta que la desigualdad se está disparando en todos los países desarrollados, y que el 1 por ciento de la población es cada día más rico, y que el 0,1 por ciento es aún más rico, y que el 0,01 por ciento es aún más rico todavía. Esto demuestra que los beneficios reales del capitalismo quedan en muy pocas manos, y que si no se realizan intervenciones extraordinarias, la tendencia continuará en ascenso haciendo que el siglo 21 se parezca al siglo 19, donde las élites económicas vivían de la riqueza heredada en lugar de trabajar por ello. Para Piketty, la mejor solución sería un esfuerzo coordinado a nivel mundial para aplicar impuestos a la riqueza y dar un giro a esta tendencia socialmente destructiva.

Thomas Piketty es un economista francés que en la década pasada se apuntó grandes aciertos en su trabajo con Emmanuel Saez sobre la desigualdad de los ingresos. El dúo fue el primero en explorar cuidadosamente los datos de los impuestos en Estados Unidos para mostrar cómo los ingresos altamente concentrados no estaban en manos del 10 o 20 por ciento más rico sino más bien en el 1, 0,1, e incluso el 0,01 por ciento. Gran parte del debate contemporáneo sobre la desigualdad se basa en el trabajo de Piketty y Saez, y en este nuevo trabajo han expandido la investigación hacia nuevos países, demostrando que se mantiene el mismo patrón. Si el libro está causando tanta conmoción es precisamente porque con este trabajo hay una gran cantidad de teoría económica que queda invalidada, sobre todo aquella que se implantó en el mundo entre los años 70 y los 80 y que prometía resolver los problemas económicos para siempre.

Retrocediendo al siglo XIX

El provocador argumento de Capital en el siglo 21 es que el capitalismo de mercado, incluyendo el tipo de capitalismo de Estado del bienestar que se practica en Europa, a la larga conducirá a una economía dominada por quienes tienen la suerte de nacer en una posición de riqueza heredada. Lejos de facilitar la equidad, los modelos económicos han potenciado la desigualdad como en la ley del más fuerte. El capitalismo se ha vuelto depredador y salvaje y está haciendo retroceder a Europa al siglo 19, donde existía la tiranía de la riqueza heredada. Una tiranía que solo fue destruída por la devastación de dos guerras mundiales. Piketty muestra con datos precisos que esta tiranía está retornando pero esta vez a escala mundial.

Si bien hay diferentes conceptos de capital que circulan en la literatura económica, Piketty utiliza una definición amplia del capital de modo que sea lo misma que la riqueza . Todo lo que sea maquinaria, propiedad, acciones o efectivo constituye el capital o riqueza. Y la riqueza está distribuída en forma mucho más desigual que el ingreso. Cuando en economía se toman términos como Óptimo de Pareto, Caja de Edgeworth o Equlibrio General, hay que hacer la salvedad que se están tomando abstracciones alejadas de la economía real. Por eso que una división de la sociedad entre los dueños de los recursos (los capitalistas) y quienes trabajan para ganarse la vida (los trabajadores), por muy simplista que sea resulta totalmente real.

Historia de la riqueza y los salarios

El capital en el siglo XXI es una densa exploración en la historia de los salarios y la riqueza en los últimos 300 años. Presenta una gran cantidad de datos sobre la distribución del ingreso en muchos países, demostrando que la desigualdad ha aumentado drásticamente en las últimas tres décadas y que pronto se volverá peligrosamente peor. Piketty señala que sólo la productividad de los trabajadores de bajos ingresos puede ser medida en forma objetiva. En su análisis postula que cuando un trabajo es replicable, como un trabajador de la línea de montaje o en un servicio de comida rápida, resulta relativamente fácil de medir el valor aportado por cada trabajador. Por tanto, estos trabajadores tienen derecho a lo que ganan. Sin embargo, la productividad de las personas con altos ingresos es más difícil de medir y muchos de estos salarios son en gran medida arbitrarios y constituyen el reflejo de una “construcción ideológica” más que de mérito propio. Estos altos salarios generan distorsiones que a la larga culminan en crisis económicas.

Piketty logra poner en el debate un tema largamente abandonado por los economistas como es el tema de la desigualdad. Desde que Simon Kuznets estudió la desigualdad en los años 50 del siglo pasado, ningún economista pareció interesado en retomar el tema. Kuznets fue el primero en plantear la curva de campana invertida para la desigualdad en los Estados Unidos, pero su informe se hizo callar. Era muy mal visto plantear este tema en plena guerra fría, donde había que dar una imagen victoriosa en todos los ámbitos para provocar la envidia de la URSS. El año 2011, se desempolvó el documento de Kuznets y un comité de economistas líderes votó el documento de 1955 como uno de los 20 artículos más influyentes publicados en American Economic Review.

Hace seis años, hablamos de los orígenes de la desigualdad y dimos cuenta del aumento de la desigualdad tras el primer documento de la dupla Piketty-Saez. Este nuevo trabajo, con abundante cantidad de datos y tablas, se convierte en el informe más contundente sobre la desigualdad y confirma que ésta se ha disparado a niveles insostenibles. Por eso la gente deberá repensar la forma en que la gente piensa sobre la historia económica de los últimos 200 años.

“Nadie se había fijado en eso antes”

La tesis de Piketty indica que la desigualdad es intrínseca al capitalismo y, de no combatirse enérgicamente, es probable que aumente a niveles que amenazan la democracia y dejan de sostener el crecimiento económico. Aunque Piketty ha confesado que nunca leyó a Karl Marx, su análisis coincide con el del filósofo alemán que predijo que la desigualdad y la lucha de clases marcarían el colapso del capitalismo. Marx fue un crítico de la economía clásica, que apuntaba que la desigualdad era un proceso que disminuiría con el tiempo. Robert Solow, uno de los principales desarrolladores de modelos de crecimiento empleó el término “convergencia” para. mostrar que el desarrollo económico aboliría la desigualdad. Al conocer el libro de Piketty, e impresionado por la comparación entre la tasa de retorno del patrimonio (r) y la tasa de crecimiento (g), Solow dijo “que yo sepa, nadie se había fijado en eso antes”. Y es que el capitalismo tiene misterios que la razón desconoce, pero que Karl Marx anticipó en 1848. El capitalismo descontrolado propaga la desigualdad. Aunque se tome como convergencia las similitudes de Beijing con Nueva York, ¿cómo explicamos las enormes desigualdades al interior de esos dos países?

La relación r > g

Según Piketty, cuyos datos sobre los ingresos y la riqueza abordan 300 años y 20 países, las fuerzas de convergencia (la extensión de conocimientos y habilidades, por ejemplo) son considerables, pero los datos de divergencia normalmente han sido mucho mayores. El eje de su argumento es la fórmula r > g , donde r representa la tasa media anual de rendimiento del capital (es decir, beneficios, dividendos, intereses y rentas) y g representa la tasa de crecimiento económico. Durante gran parte de la historia moderna, la tasa de rendimiento del capital se ha situado entre el 4 y el 5 por ciento, mientras que la tasa de crecimiento ha sido decididamente inferior, entre el 1 y el 2 por ciento. Este funcionamiento crea una fuerza desestabilizadora, dado que cuando r > g , el capitalismo genera automáticamente desigualdades arbitrarias e insostenibles que socavan radicalmente los valores meritocráticos en que se basan las sociedades democráticas.

En otras palabras, en una economía de lento crecimiento, la riqueza acumulada crece más rápido que los ingresos del trabajo. Por tanto los ricos, que ya tienen la mayoría de la riqueza, se hacen más ricos, mientras que todos los demás, que dependen principalmente de los ingresos de su trabajo, quedan desplazados. Los países en los que r > g constituyen gran parte del mundo desarrollado de hoy, incluyendo a Estados Unidos, donde el 10 por ciento más rico captura más del 50 por ciento del ingreso del país, en una proporción que sigue aumentando la desigualdad a un ritmo que se hará insostenible en el largo plazo. Para Piketty todo esto es fruto de las tesis del libre mercado, dado que los mercados autorregulados son un esquema donde r > g.. En los sobrevalorados modelos de crecimiento de Robert Solow gran parte del crecimiento era explicado por un componente desconocido que Solow bautizó como “residuo”. Ahora sabemos que ese residuo tiene nombre: es la renta del capitalista. Nadie se había fijado en eso antes, como reconoció el propio Solow.

Ingreso-del-1%Piketty encuentra una notable excepción al reinado de r > g en el período entre 1945 y 1970, la llamada edad de oro del capitalismo, también conocida como la “gran compresión”, cuando las economías de Europa y Estados Unidos se expandieron y la desigualdad se redujo. No es ninguna coincidencia, indica Piketty, que este período diera lugar al credo optimista de la economía moderna, en la cual el libre mercado proporciona dividendos a todos. Ese mantra fue una simple ilusión: visto en su contexto histórico, la Edad de Oro del capitalismo sólo fue una excepción transitoria a la sombría regla r > g. Dos guerras mundiales tras la Gran Depresión, acompañadas por tasas impositivas compensatorias impuestas a los ricos para pagar el esfuerzo de la guerra, disminuyeron considerablemente las fortunas familiares, estrechando las herencias y reduciendo temporalmente la brecha entre las clases altas y bajas. En este período sí que hubo convergencia y la brecha de desigualdad vivió un cierre significativo. El gran mérito de la investigación de Piketty es que muestra todo esto con abundantes datos históricos que resultan inconfundibles. De ahí el impacto que está teniendo el libro en todo el mundo.

Piketty va aún más allá y establece una importante crítica a la teoría económica; “Durante mucho tiempo los economistas han tratado de definirse a sí mismos en términos de sus métodos supuestamente científicos. De hecho, estos métodos se basan en un uso inmoderado de los modelos matemáticos, que con frecuencia no son más que una excusa para ocupar el terreno y enmascarar la vacuidad del contenido. Demasiada energía ha sido y está siendo desperdiciada en pura especulación teórica sin una especificación clara de los hechos económicos que uno está tratando de explicar o de los problemas sociales y políticos que se está tratando de resolver”.

Tiene razón Piketty en que la economía ha perdido su pasión de hacer frente a los grandes problemas y se ha quedado en el show mediático del enmascaramiento del vacío. Todo se basa en banalidades y cuestiones pequeñas, llevadas al extremo en la corriente Freakonomics, que aborda el comportamiento de los luchadores de sumo o por qué los traficantes de drogas viven con sus madres. Cuando en España hay un 25 por ciento de desempleo, que no tiene ninguna salida a la luz de las propuestas de la UE, la economía debe volver a enfocarse en los grandes problemas, como el empleo y la desigualdad, y proponer soluciones.

Tomado del “El Blog Salmón” más información en: http://www.elblogsalmon.com/economia/thomas-piketty-y-la-teoria-general-del-capitalismo-salvaje 

¿Nueva ideología sexual…?

Por: Alfonso Suarez Arias[1]

«La Revolución Sexual Global encamina a la destrucción de la libertad en nombre de la libertad»   G. Kuby, socióloga contemporánea

La sociedad tiene por sí misma una dinámica evolutiva que va marcando derroteros en la escala del tiempo, situaciones que acentuadamente en cada época complementan el desarrollo del ser humano y le encasilla en ciertos parámetros, sin estar escritos o reglados por el Estado pero de aceptación generalizada.

Nunca en la historia de la humanidad, se había llegado a disponer de un culto orientado a modificar el comportamiento sexual de los individuos, tan agresivo y descaradamente como en estos tiempos. A tal punto de llegar a Influenciar desde la primera infancia, con políticas educativas incluso patrocinadas por el Estado, para que acepten en su mente, que el ser humano indiferente de su anatomía puede variar su condición sexual.

A pesar de testimoniar  por la década del 60, movimientos culturales globales, las pretensiones se limitaban a respetar el género y no ir más allá del concepto de masculinidad y feminidad que hasta entonces portaba la humanidad. Así las desviaciones se expusieran en los contextos sociales, se mantenían discreta y prudentemente distanciadas de la normalidad conceptuada.

Hoy se promociona con tal perversidad, que se puede considerar: es el ataque más descarnado y cruel contra la institución de la familia, superando incluso al que hace el comunismo, cuando aparta hijos del seno familiar para la revolución y destruye la unidad de las parejas, con el fin de subyugar al individuo y emparentarlo solo con el sistema.

No se podría precisar de donde proviene esa orden de combatir la formalidad del comportamiento humano, contemplado dentro de un encuadramiento  heterosexual con algunas desviaciones, lo que sí es observable; es la intencionada destrucción de la base social con el fin de individualizar el desarraigo familiar y producir personas  fáciles de manipular, divididos en una época en que las normas de comportamiento sexual se quieren poner al revés. Dicen que no hay nada más azaroso que un amanerado enamorado.

Claro que existen diferencias culturales e históricas en la misma forma como se vive la masculinidad y feminidad, pero de ahí a construir socialmente  el concepto que el sexo biológico es diferente del sexo social, haciendo que se renuncie a la identidad natural y estableciendo que no hay dos géneros sino muchos diferentes al hombre y mujer, denominados: homosexuales, lesbianas, bisexuales, transexuales, intersexuales y cualquier otra desviación de la heterosexualidad, premonitoriamente confirman el derrumbe de todo el orden sexual.

Y es que por nada es gratuito, el que funcionarios públicos y organizaciones mal llamadas feministas u otras, estén continuamente invocando la libertad de la persona como la ideología fundamentada en la potestad del hombre o mujer, niño o niña, de elegir y hacer variaciones a su orientación sexual, incluso  sobre valores agregados como la tolerancia.

Las generaciones anteriores nunca fomentaron el: “Vive y disfruta libremente de tu impulso sexual como lo desees”, sin embargo hoy lo hacen, participando en el abandono de la moralidad, la que una vez resquebrajada, lleva fácilmente a la anarquía social, desde donde nace un nuevo régimen totalitario en cabeza del Estado con funcionarios oportunistas y corruptos.

Es importante, responsable y consciente que la mayoría, en éste caso heterosexual, cuya presencia global es del 97%, radicalice su posición y gestione ante ésta nueva perversidad aberrante, el redireccionamento hacia una cultura sustentada en principios naturales sanos que dan solidez a la familia normal y formalmente constituida como la célula social de donde parte la configuración de un Estado democrático libre.

¡Déjese de maricadas…!

[1] Valledupar, Sep. 16 de 2014 alfonsosuarezarias@gmail.com @SUAREZALFONSO

Inscripciones para el primer Congreso Online de Ciencia Política.

SimplementeOpinión trabaja actualmente en dos frentes, en la opinión y en la parte académica; dentro de la parte académica estamos organizando el primer congreso online de ciencia política que pretende reunir ponentes y asistentes de gran parte del mundo y que para su primera edición tratara el tema del conflicto y retos del posconflicto.

Con la participación como ponentes de:

  • Carlos Pereyra Mele (Argentina): Analista Geopolitico y director de http://www.dossiergeopolitico.com
  • Juan Camilo Giorgi (Colombia): Experto y consultor en temas ambientales y de sostenibilidad.
  • Juan David Hincapié (Colombia): Presidente fundador del Foreign Affairs Institute e investigador en temas de  desmovilización de grupos armados al margen de la ley y soluciones políticas para el conflicto.
  • Ricardo A. Castillo (Washington DC): Consultor Político. Experto en estrategia, movilización Online y partidos políticos.
  • Pronto publicaremos más ponentes confirmados.

El evento es gratuito solo debes inscribirte en: https://docs.google.com/forms/d/17Xw13WfEY__Aa0s6MCvzfjwxGffPhd4_GNUHPVtf_Co/viewform?usp=send_form  y evaluaremos tu postulación.

Más información en simplementeopinion@gmail.com