Petición: Alternativas a la prisión por delitos de drogas en América Central

Es momento de implementar reformas en los sistemas penales de América Latina y el Caribe que protejan los derechos humanos para la atención de dinámicas asociadas a las sustancias psicoactivas dentro de las comunidades, antes que la prisión. Es de resaltar que el derecho penal es la forma más grave de reacción del Estado y debe ser la última herramientas para abordar los problemas sociales.

Según Penal Reform International cerca de 11.000.000 de personas se encuentran a nivel mundial. Las comunidades vulnerables se ven desproporcionadamente afectadas por las políticas de drogas que priorizan la prohibición y el encarcelamiento. De los delitos que llevan a las personas a las cárceles, solo el 7% son homicidios, mientras que los incidentes relacionados con las drogas corresponden al 20%.

Estas reformas deberán centrar la protección de los Derechos Humanos, el desarrollo humano y la evidencia, desde la participación activa de la población civil. Además, de reducir los impactos negativos del encarcelamiento, incluir enfoques de salud pública, racionalizar el uso del derecho penal y priorizar los reducidos recursos en contra del crimen organizado.
Caja de herramientas

[Cápsula] Breve aproximación a programas y alternativas a la prisión por delitos de drogas

Desde SimplementeOpinión recopilamos una serie de alternativas a la prisión por delitos de drogas. Estas iniciativas deben priorizar descriminalización, reducción de penas, proporcionalidad y comunidades vulnerables #ApoyeNoCastigue | Support. Don’t Punish.

  • Comisiones para la disuasión de la toxicomanía (#Portugal) integradas por profesionales legales, de salud y de asistencia social. Estás Comisiones pueden imponer una medidas administrativas como suspensión de la licencias, trabajo comunitario, entre otras.
  • Back on Track (#EstadosUnidos) focalizado a personas entre 18 y 30 años sin condenas previas. Este programa ofrece capacitación laboral con servicio comunitario al priorizar enfoques de justicia restaurativa.
  • Reducción de penas y el acceso a otros beneficios penales: Caso #CostaRica (reforma Ley sobre estupefacientes). La reforma reduce la prisión de mujeres y permite el acceso a programas diferenciales como libertad asistida, centros de confianza o libertad restringida.
  • Indultos por delitos de drogas: Caso #Ecuador (“indulto para mulas”). Cerca de alrededor de 2.000 personas que estaban en las cárceles por “pequeños traficantes o transportadores de droga” recuperaron su libertad.
  • Medidas alternativas por delitos de drogas (#ReinoUnido). El modelo para establecer la pena toma como referencia factores como modalidad, proporción y “el rol del infractor (papel de liderazgo, significativo o menor)”.

Entre las principales conclusiones sobresal reducir los impactos negativos del encarcelamiento, incluir enfoques de salud pública, racionalizar el uso del derecho penal y priorizar los reducidos recursos en contra del crimen organizado #ApoyeNoCastigue

*** E- workshop: Derechos humanos y política de drogas. Alternativas a la prisión por delitos de drogas en América Central: https://bit.ly/2ByGzdX

Llamamiento al G20 a invertir en sanidad en lugar de en militarización

El IPB pide una drástica reducción del gasto militar en favor de la sanidad
pública y la atención a las necesidades sociales.


El IPB, la ONG por la paz más antigua del mundo y ganadora del Premio Nobel, hace un llamamiento a los líderes mundiales del G20, que se reunirán por medios virtuales la semana que viene, para que envíen un mensaje de paz y solidaridad al mundo al abordar la emergencia sanitaria mundial. Es el momento de abrir una nueva página en las relaciones mundiales que deje de lado las tensiones geopolíticas. Un nuevo contexto que ponga fin a las guerras por poder e influencia y que logre un alto el fuego en los conflictos en todo el mundo, que impiden alcanzar un esfuerzo solidario global.

Debemos levantar la sombra de la guerra y la política militar que ha arruinado la cooperación mundial en los últimos años y trabajar para asegurar que prevalezca un espíritu de paz y solidaridad. El IPB ha estado por mucho tiempo poniendo la atención del mundo sobre la creciente velocidad de la carrera armamentista mundial. Nuestras comunidades están pagando un alto precio por una carrera armamentista que ha desviado recursos de las necesidades básicas de la salud y el bienestar de la gente.

Todos pagamos un alto precio por un liderazgo fallido y unas prácticas equivocadas orientadas por los mercados, las cuales han debilitado nuestros medios para hacer frente a esta emergencia que ha golpeado duramente a las personas más débiles. Información en: https://bit.ly/3e3BOYS

Llamamiento pública para la protección de grupos vulnerables en el marco de medidas por la pandemia del COVID-19

El equipo de SimplementeOpinión (SiOpinión) expresa su preocupación de que el sistema de salud en Ameríca Latina y el Caribe no tenga plenamente en cuenta a las poblaciones vulnerables (usuarios de drogas, trabajadores sexuales, privadas de la libertad, personas sin hogar, etc.) en el marco de las acciones de prevención del coronavirus.

En la región las entidades gubernamentales deben garantizar que todas las personas tengan la oportunidad de estar saludables e informadas. Además de las medidas preventivas generales, los Gobierno deben esforzarse por buscar una atención médica universal totalmente inclusiva basada en la ley, políticas públicas, derechos humanos y protección de grupos vulnerables.

No debemos dividirnos más para combatir el estigma y la discriminación y lograr una cobertura sanitaria universal que enfrentan las poblaciones vulnerables. El coronavirus no discriminan por motivos de raza, religión, identidad de género, estilo de vida u orientación sexual.

SiOpinión se encuentra lista para desempeñar su papel en los esfuerzos generales para combatir los problemas causados ​​por el coronavirus. Desde nuestro equipo ya hemos comenzado a realizar y planear actividades de prevención y protección de la población.

Glosario de términos usados en políticas de drogas

La Red de política de drogas del sudeste de Europa y SimplementeOpinión presentan el Glosario de términos usados en políticas de drogas, con el objetivo de contribuir a una mejor comprensión del problema de las drogas de una manera más empática. El Glosario es una lista alfabética de términos utilizados en un dominio de política de drogas, con las definiciones para esos términos. Contiene explicaciones de conceptos y términos relacionados con el campo de las drogas y asuntos relacionados relevantes.

El glosario busca servir, en primer lugar, a las organizaciones miembros de una manera que ayude en el proceso de armonización de opiniones y actitudes. Este material también servirá a una gama más amplia de grupos de personas, incluidos los encargados de formular políticas, partes interesadas, activistas, los medios de comunicación, la policía, la judicatura y otros.

***Publicación promovida en el evento Kick-off de la camapaña Support. Don’t Punish en en el Centro de Información de la Unión Europea en Belgrado. El Glosario está disponible para descargar aquí.

Glossaries-resized.jpg

Ranking de los 20 países más pacíficos del mundo según el Índice de Paz Global 2017

El Índice de Paz Global es un esfuerzo del Instituto de Economía y Paz para medir el grado de paz en los países en todo el mundo y clasificarlos en consecuencia. La lista comenzó en 2007 y desde entonces se ha publicado anualmente.

El índice incluye una serie de indicadores relacionados con la paz nacional e internacional. En lo que respecta a los asuntos internacionales, la mayoría de los indicadores se relacionan con la participación en conflictos militares o los esfuerzos del estado en cuestión para resolver conflictos y garantizar la seguridad de los afectados. Por ejemplo, los estados que otorgan más apoyo financiero a las misiones de mantenimiento de la paz de la ONU se consideran más pacíficos, mientras que aquellos que tienen un mayor gasto militar como porcentaje del producto interno bruto (PIB) se consideran menos pacíficos. Estados Unidos nunca llegó al top 20 de la lista, en parte debido a que tiene un alto nivel de gasto militar como porcentaje del PIB.

statistic_id273159_most-peaceful-countries-in-the-world-2017

Ética empresarial

Por: Germán Ayala Osorio*

Los Carteles del Azúcar y del Papel Higiénico(pañales), los Panamá Papers y la apropiación irregular de baldíos por parte de empresarios nacionales y multinacionales, entre otros muchos hechos de corrupción pública y privada, tienen una fuerte relación con los procesos de paz que el Gobierno de Santos adelanta con las guerrillas de las Farc y el ELN; y por supuesto, con los procesos de reconciliación y construcción de paz que vendrán después de la firma de los acuerdos.

Y esa relación que muchos no ven o no se atreven a establecer, se evidencia a partir de la siguiente pregunta: ¿en qué Moral pública y Éticas empresarial, ciudadana, política y periodística anclaremos la construcción de la paz, la convivencia a futuro y la reconciliación entre los colombianos?

Poco sentido de realidad tienen y enorme ceguera sufren aquellos sectores sociales y políticos que se oponen a las negociaciones de paz, cuando constatamos que quienes históricamente han coadyuvado desde el Establecimiento a construir Estado, Mercado y Sociedad, acudieron y acuden aún a prácticas corruptas, ilegales, criminales o irregulares para alcanzar objetivos empresariales o simplemente para asegurar beneficios individuales de aquellos que gerencian y lideran, por ejemplo, a las organizaciones implicadas en los bochornosos hechos recientemente publicados.

Esos mismos sectores opositores y detractores de las negociaciones de paz que se adelantan en estos momentos, señalan, a voz en cuello, que “Santos le está entregando el país a los bandidos de las Farc y del ELN”. Primer error: el país, de tiempo atrás, deviene en manos de bandidos y criminales. Eso sí, con una pequeña, singular y al parecer significativa diferencia: son de cuello blanco. Y están en el Congreso, en la Procuraduría, en la Fiscalía y en cuanto organismo del Estado.

A pesar de las evidencias de la enorme y dramática corrupción privada y pública (estatal), muchos colombianos aún reducen el conflicto armado a la dicotomía entre Buenos y Malos. En donde los primeros son los empresarios, las élites y la burguesía, y los segundos, las guerrillas comunistas, las mismas a las que Santos, hijo de una élite tradicional, les está entregando el país.

Si seguimos esa perversa lógica moralizante y con los hechos que dieron vida a los señalados escándalos mediáticos, esa relación dicotómica cambió: ahora en el país solo existirían “Malos y Malos”.

Tratemos de dejar de lado esa reducida mirada moralizante con la que muchos justificaron el paramilitarismo y aceptaron y aceptan la corrupción privada, para tratar de develar los factores nucleares que hacen posible la corrupción y con los que cientos de colombianos la “justifican”, tanto en los ámbitos públicos como privados, de allí que muchos pidan “reducirla a sus justas proporciones”.

Identifico como factor nuclear, en el marco del modelo económico neoliberal, la búsqueda desaforada del éxito individual. Léase: tener plata. Ese factor nos obliga, culturalmente, a tomar decisiones y al desarrollo de actividades financieras y económicas ética y moralmente comprometidas, por cuanto se establecen sobre una borrosa frontera entre lo legal y lo ilegal, entre lo correcto y lo incorrecto.

Las firmas comprometidas en los señalados escándalos de corrupción exhiben una ética empresarial que está aunada a la ética política de gobernantes que han llegado al Estado para debilitarlo y lograr someterlo a las fuerzas del Mercado. Una vez logrado eso, la idea de lo colectivo y del bien común se difumina ante la voraz búsqueda de más y más dinero, única manera, según la cultura moderna, con la que alcanzaremos la anhelada felicidad.

Otro factor nuclear que ha coadyuvado a naturalizar la corrupción privada y pública, nace de la enorme dificultad que hemos tenido los colombianos para pensar el Estado como guía moral y faro de desarrollo ético para aquellos que llegan a cumplir funciones públicas. La noción de Estado que comparten empresarios, élites y burguesía calza perfectamente con las aspiraciones familiares e individuales de quienes están detrás de las grandes empresas y conglomerados económicos involucrados en actos de corrupción, concentración del poder económico por la vía de prácticas monopólicas y de aprovechamiento de los vacíos de las leyes y las normas, como es el caso de la apropiación indebida de baldíos en el sur del país.

Así las cosas, será muy difícil avanzar en la construcción de escenarios de posconflicto si la sociedad colombiana en su conjunto no reflexiona sobre la Ética, en especial cuando su aplicación en el ámbito empresarial, en el de la acción política, en el del ejercicio periodístico y por supuesto, en el de la acción ciudadana, claramente asegura condiciones desfavorables para la convivencia y el respeto a la dignidad humana. Estamos ante éticas aplicadas que generan violencia y resquemores y legitiman inequidad.

Es claro que la Moral pública y la Ética, para el caso colombiano, confluyen en un fango en donde medianamente flotan el Estado, como orden social y político; la sociedad civil, como actor que legitima la acción estatal; y la sociedad, como agente reproductor de una cultura hegemónica que deviene enferma y decadente.

Vuelvo a preguntarme: ¿en qué Moral pública y Éticas empresarial, ciudadana, política y periodística anclaremos la construcción de la paz, la convivencia a futuro y la reconciliación entre los colombianos?

_________________________________________________________________

*Profesor, comunicador social y politólogo.

“¿Qué viene para el país y para nuestro pueblo si seguimos en guerra?” Entrevista con el ELN.

SimplementeOpinión en marco del primer Congreso Online de Ciencia Política: Conflicto y Postconflicto, tuvo la oportunidad de hablar con representantes de la emisora ELN RANPAL*, compartiendo su opinión sobre la paz en Colombia.

*Militantes del ELN, parte de la Radio Nacional del ELN.

¿Qué es la paz para ustedes? Creen que luego de 51 años ¿permanecer en armas sin haber tomado el poder representa un fracaso?

Nosotros resumimos la Paz en hechos concretos. No puede haber Paz con hambre, con injusticia social, sin educación gratuita, sin salud gratuita, sin oportunidades de trabajo y de vivienda digna para todos. No puede haber #Paz con multinacionales robándose nuestros recursos y masacrando y desplazando a poblaciones enteras para robarlos.

Ahora bien permanecer 51 años alzados en armas no es algo que decidimos. Es algo que asumimos ante la guerra desatada por elites. Desde los años 30 hubo una contrareforma sangrienta patrocinada por empresarios y terratenientes colombianos que nadie frenó. Nosotros solo somos hijos de esos más de 300 mil asesinados en los primeros años de esa violenta contrareforma agraria hace más de 51 años, la oligarquía colombiana declaró una guerra cobarde y desigual contra el pueblo y no la han ganado. No ha logrado la oligarquía colombiana acabar las movilizaciones, los sindicatos, las luchas estudiantiles y campesinas, etc.

Nosotros no buscamos el poder…el poder debe estar en manos del pueblo y de sus líderes nacidos de sus entrañas (poder popular), nosotros luchamos para que el pueblo tome conciencia que hay unos quijotes, que luchan hasta que el pueblo tenga el poder así que nuestra lucha de 51 años no es un fracaso y estamos dispuestos a mantenernos firmes, los años que toque seguir luchando

Tocaron un tema importante, el de la Democracia. Cómo ven la Democracia en Colombia ¿Permite hablar de Paz?

Consideramos primero que el término democracia es un saludo a la bandera. No existe democracia en Colombia. Hay una CLEPTOCRACIA. Para quienes gobiernan Colombia, la Paz o la guerra son bandera que usan, para hacerse elegir. Esos temas no los afectan.

¿Cómo ven a la Iglesia colombiana hoy? ¿Hay todavía algo de Teología de la Liberación dentro del ELN?

Bueno respetamos mucho a la iglesia y sabemos que un gran sector de la población colombiana aún cree en esa institución. Las ideas de los comandantes Camilo, Manuel Pérez, Domingo Laín y de José Antonio Jiménez Comín están vivas en nuestra política. Somos marxistas-leninistas pero el aporte político de la teología de la liberación sigue intacto y vigente y no hay contradicción.

Resumiendo, la iglesia es importante y debe buscar mayor protagonismo en los diálogos, como un actor importante.

En la actual coyuntura hay entre los colombianos una gran percepción negativa al hablar de lograr la paz dialogada. Cómo ven el método de dialogar en guerra.

Un inmenso pero sobre todo inhumano error que demuestra la poca voluntad de Paz de Santo, el cuento de que un cese solo nos permitirá rearmarnos es un sofisma, pues nosotros estamos listos para más guerra o larga Paz.

Santos y oligarquía que representa, no está interesado en la Paz con cambios, por eso su discurso de diálogos en medio de balas, pero lo triste de imposición de dialogar en medio de la guerra es que somos los del pueblo los que nos estamos matando y muriendo.

¿Cómo ven el actual proceso con @FARC_EPaz? ¿Cómo va la fase exploratoria con el @ELN_RANPAL? Realmente se encuentra “estancada”

Respetamos el proceso de diálogos con @FARC_EPaz… respetamos la metodología planteada y creemos en la voluntad de paz de la FARC.

Sobre la fase exploratoria no se han logrado más avances de los expresados por nuestros comandantes en entrevistas públicas y sobre el supuesto “estancamiento” del que habló Don @JuanManSantos, nuestro comandante Nicolás ya se expresó sobre el tema (Audio en).

La coyuntura reciente de ataques terroristas plantea la pregunta ¿Le temen a los “spoilers” o saboteadores del proceso de paz?

Nos preocupan, porque pueden torpedear esfuerzo que desde las insurgencias venimos haciendo por encontrar una salida a la guerra. Pero el peor saboteo es la pasividad de millones de colombianos que padecen la miseria, el hambre, la falta de educación y de paz el peor saboteo es que millones de colombianos no se movilicen y crean el cuento de Santos que es “dueño de la llave de la Paz”.

Si los esfuerzos de paz fracasan, ¿Qué viene para el @ELN_RANPAL?

Seguiríamos trabajando por la #PAZ, dispuestos a dialogar con los gobiernos que sigan al de Santos y luchando junto al pueblo. Como dijo nuestro comandante Pablo Beltrán en una entrevista para http://ranpal.net  en enero: “tenemos un plan B”, pero lo más importante y devolvemos la pregunta: ¿qué viene para el país y para nuestro pueblo si seguimos en guerra?

Por último @ELN_RANPAL un mensaje de reconciliación y de esperanza para toda Colombia.

Enviamos un saludo pleno, fraterno, lleno de voluntad sincera de Paz para todo el pueblo colombiano, el pueblo colombiano puede contar con voluntad sincera del ELN de encontrar una salida política al conflicto con cambios de fondo. No hay agendas ocultas, ni intereses escondidos en nuestra búsqueda de Paz, y el pueblo colombiano (la gente humilde) lo sabe.

Y después de los bombardeos…

Por Germán Ayala Osorio.

Los recientes golpes militares, a través de bombardeos, que las Fuerzas Armadas le propinaron a las Farc, en Guapi, y en otras zonas del país, no lograron suspender los diálogos de La Habana, a pesar de la notable molestia que generó en varios miembros de la cúpula de la organización subversiva y que se evidencia en un reciente comunicado emitido desde territorio cubano.

Mayores fueron los efectos que produjo el “secuestro”, “retención” o “captura” del General Alzate, en tanto que los diálogos fueron suspendidos. Si se comparan estos eventos, se pueden establecer algunas inferencias, que bien pueden explicar porqué las Farc no suspendieron las negociaciones y hacia dónde va el proceso de paz

En el caso del General Alzate, sin duda, la presión política, militar y mediática, se hizo sobre la base de una lectura de clase, sujeta, por supuesto, al alto rango que ostentaba el militar capturado o secuestrado.

En el caso de los soldados asesinados por las Farc en la zona del Naya, en el Cauca, la presión mediática y militar fue tan fuerte, que Santos reversó la medida adoptada por él, consistente en no bombardear los campamentos de las Farc. Aunque no hubo lectura de clase por la muerte de los soldados, lo que sí hubo fue una lectura lastimera y profundamente inconveniente, dado que a los caídos, el discurso noticioso les desdibujó su condición de combatientes, lo que facilitó a la dirigencia militar, presionar al Presidente para que levantara la medida y facilitar así la retaliación de la Fuerza Pública, cuyos resultados ya el país conoce (más de 34 guerrilleros asesinados en tres bombardeos, entre ellos dos comandantes). Es decir, la vida de los soldados cuenta, en la medida en que se valoran las circunstancias en las que mueren, siempre en la perspectiva de soslayar su condición de combatientes.

La respuesta de las Farc de suspender el cese unilateral del fuego se entendió como un retroceso, en la medida en que ello garantizaría, en el corto y el mediano plazo, el re escalamiento del conflicto. Hasta el momento, salvo un reciente hostigamiento a un puesto de Policía en el Cauca, las Farc aún no han dado un golpe contundente que pueda ser entendido como una clara acción militar de venganza, ante los fuertes golpes recibidos en Guapi y en otras dos zonas del país.

Así entonces, los casos del General Alzate, los soldados asesinados por las Farc en el golpe de mano en el norte del Cauca y los guerrilleros caídos por los feroces bombardeos de fuerzas combinadas de Ejército y Fuerza Aérea, exponen diversas circunstancias contextuales que los hacen diferentes, no solo por los efectos que produjeron en su momento, sino por las reacciones de actores de la sociedad civil y del estamento militar, que presionaron decisiones de parte y parte.

A pesar del tono de un reciente comunicado, pareciera que las Farc asumieron los recientes golpes recibidos, como actos de guerra. En la misiva señalan: “El pasado 21 de mayo el presidente Juan Manuel Santos dio la orden de bombardear un campamento del 29 Frente de las FARC-EP en Guapi. El resultado de esta orden, ejecutada con uso excesivo de la fuerza, fue una masacre. Murieron 27 guerrilleros, la mayoría por efecto de las bombas…”[1].

Y aceptan las Farc que fueron hechos de guerra, porque muy en el fondo saben que dicha acción estatal se explica por el golpe que semanas atrás dieron a las fuerzas oficiales, con un saldo de 11 soldados muertos. Reconocen, sin decirlo, que se trató de un error, que finalmente minó la confianza pública que se venía consolidando alrededor del proceso.  Los medios, el Presidente y la cúpula militar, calificaron la acción fariana como una masacre. Como se lee en el comunicado, las Farc también hablan de una masacre.

El hecho de que las Farc no hayan suspendido los diálogos, a raíz de los contundentes golpes recibidos, hace pensar a muchos analistas que el proceso de paz está maduro y que subsiste un férreo compromiso de las partes para avanzar hasta el final, cuando se firme el fin del conflicto armado.

Que contundentes hechos de guerra sufridos recientemente, no impulsen a las Farc a suspender las conversaciones o, a pararse de la mesa de La Habana, da cuenta de una cúpula guerrillera más dispuesta a dar la discusión, más en un sentido político que militar, de los puntos que quedan por acordar y discutir, así como sobre las salvedades que quedaron al margen de los tres puntos ya acordados parcialmente. De esta manera, los líderes farianos se muestran más dispuestos a discutir en la Mesa, asuntos políticos, que hechos de guerra que claramente sobrevendrán cubiertos de un carácter vindicativo.

Y así lo deja entrever la cúpula de las Farc en reciente comunicado:  “Queremos afirmar de manera enfática, que se equivocan quienes piensan que con los cuerpos destrozados y la sangre de nuestros compañeros, van a imponernos una justicia que no persigue la responsabilidad de los poderosos, que solo fija su mirada punitiva en los de abajo, en los que tuvieron que hacerse rebeldes contra la injusticia, en una lucha que ya se prolonga por 51 años, cuando en una fecha como hoy, mayo 27, fueron atacados en Marquetalia. Ese tema, el de justicia, deberá ser abordado por las partes en su debido momento. No lo rehuimos. Tenemos fórmulas para buscar la reconciliación de la familia colombiana. No hemos venido a La Habana a negociar impunidades. Pero primero deberá darse una respuesta al paquete de propuestas mínimas sobre víctimas del conflicto que hemos presentado al gobierno en la Mesa de Conversaciones y que recogen las formuladas desde hace años por las organizaciones de víctimas y de Derechos Humanos.  Es urgente cumplir el mandato de la Agenda que ordena, entre otros, el esclarecimiento del fenómeno del paramilitarismo, y especialmente, su ataque y desarticulación definitiva. Tenemos que estudiar las responsabilidades de este largo conflicto, retratadas en el informe de la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas…”[2].

Si la lectura es correcta, el rompimiento del proceso de paz no se daría por cuenta de feroces ataques y las “bajas” que las Farc puedan recibir en adelante. Por el contrario, la ruptura se explicaría y se buscaría, si es el caso, por los avances, compromisos y por lo acordado en la Mesa de La Habana. Estaríamos hablando, entonces, de una madurez política de las Farc, que pondría a prueba el talante político de los representantes del Gobierno y del Establecimiento, en la medida en que se dé una negociación que satisfaga a quienes de tiempo atrás, vienen exigiendo, por ejemplo, el desmonte del paramilitarismo y el develamiento de los grandes empresarios que patrocinaron a las AUC.

Eso sí, de cara a una próxima incursión guerrillera, con saldo negativo para la Fuerza Pública, se espera que, a pesar de las presiones de RCN, de Acore y de los mismos militares, el Gobierno de Santos adopte la misma postura de los negociadores de las Farc, de no  suspender los diálogos, y menos aún, de pararse de la Mesa.

Lo cierto es que el proceso de paz deviene debilitado en términos de la confianza pública que había ganado, pero especialmente, por ese carácter vengativo sobre el cual están pensando actuar, en adelante, militares y guerrilleros, muy seguramente, con la anuencia de sus comandantes.

[1] Tomado de http://www.semana.com/nacion/articulo/jairo-martinez-negociador-de-las-farc-en-la-habana-cayo-en-bombardeo/429185-3

[2] Tomado de http://www.semana.com/nacion/articulo/jairo-martinez-negociador-de-las-farc-en-la-habana-cayo-en-bombardeo/429185-3

Ojo por ojo, diente por diente.

Por Germán Ayala Osorio.

Para entender la suspensión del cese unilateral del fuego, que hace pocas horas las Farc ordenaron, a raíz del duro golpe recibido en zona rural de Guapi, Cauca, hay que remontarse a los hechos acaecidos en otra zona del golpeado departamento caucano, a mediados de abril del presente año.

La acción armada de las Farc en el Cauca, que dejó 11 militares muertos y otros tantos heridos, desató la más cruenta ofensiva de las Fuerzas Armadas, con el fin claro de vengar la muerte de los hombres que cayeron en el golpe de mano en territorio caucano.

Han sido reiterados los bombardeos de la Fuerza Pública, a patrullas y campamentos de las Farc, sin que hasta el momento haya un balance oficial y público de civiles muertos, heridos y desplazados por las acciones de guerra desplegadas. De igual manera, no hay cifras de animales muertos y mucho menos, un balance de los daños socio ambientales que dejan estas acciones de guerra.

La muerte de alias ‘Becerro’, en zona rural de Bojayá, generó terror entre la población civil y provocó el desplazamiento de comunidades asentadas en ese territorio. Antes de este operativo, se registró un bombardeo en un resguardo indígena, con el saldo de una persona muerta. Es decir, el conflicto se escaló, a partir de la acción perpetrada por las Farc en  inmediaciones del corregimiento de Timba, Cauca.

A pesar de las acciones de guerra del Estado, las Farc mantuvieron, hasta hoy, el cese unilateral al fuego, con varios hechos que darían cuenta de su incumplimiento, aunque no se descarta que hayan sido ‘obligados’, por el asedio de la fuerza pública.

El rompimiento de la medida obedece al duro golpe que hace unas horas, dieron fuerzas combinadas de aviación y ejército a las Farc, en zona rural de Guapi, en el departamento del Cauca, territorio históricamente en disputa. El saldo de guerrilleros muertos asciende a 26, lo que motivó a la dirigencia fariana a levantar la orden del cese unilateral del fuego. “Deploramos el ataque conjunto de la Fuerza Aérea, el Ejército y la Policía ejecutado en la madrugada del jueves contra un campamento del 29 Frente de las FARC en Guapi (Cauca), en el que, según fuentes oficiales, resultaron asesinados 26 guerrilleros”, manifestó a través de su página oficial el grupo guerrillero luego de anunciar la suspensión de la tregua unilateral declarada en diciembre”[1]

Si bien las acciones militares de parte y parte se enmarcan en la disposición concertada de dialogar en medio de las hostilidades, lo cierto es que a los ejércitos enfrentados, los anima cada vez más, un espíritu de venganza, que de manera sistemática los acerca a las prácticas de la ley del Talión (lex talionis).

De esta manera, y poco a poco, militares y guerrilleros, pierden el sentido y el objetivo político de su naturaleza como actores armados, para enfrascarse en una lucha vindicativa que dificultará en el mediano y largo plazo, los procesos de reconciliación que vendrán una vez se firme el fin del conflicto en La Habana. Es tal el talante vengativo de la lucha de estas dos fuerzas y la insensatez de sus dirigentes, generales y comandantes guerrilleros, que poco aprecian la vida de sus propios hombres en armas y menos aún, valoran el bienestar de los civiles que sobreviven a los bombardeos y a las acciones terrestres tanto de la Farc como del Ejército. El asunto de fondo es que ni guerrilleros y soldados rasos pueden comprender que ellos son, simplemente, instrumentos o fichas de una guerra que no ha logrado desestabilizar el orden establecido. De allí que su lucha, su honor y valentía poco o nada sumarán a la transformación del país, así se firme el fin del conflicto.

Solo la política puede parar los escenarios de barbarie, odio y venganza que guerrilleros y militares vienen consolidando en los territorios en disputa. Ojalá lo sucedido en Guapi, Cauca, provoque que las partes que dialogan en La Habana, pacten de una vez por todas un cese bilateral del fuego, con verificación nacional e internacional. Ello, en algo, detendría los ánimos vindicativos y sañudos con los que unos y otros vienen operando en los campos de batalla. Eso sí, dudo mucho que así sea, porque ese mismo ánimo vengativo de los ejércitos en disputa, lo exhiben actores y agentes sociales de la sociedad civil.

De un lado, los medios masivos vienen aupando y legitimando ese carácter vindicativo con el que operan las fuerzas armadas y que es compartido por sectores de la sociedad. Y lo hacen, a través de tratamientos noticiosos irresponsables[2] y lastimeros[3], que terminan por polarizar aún más a la opinión pública, que sigue enganchada en la trampa dicotómica, guerra o paz. De la misma manera, Acore, el Procurador Ordóñez y el Centro Democrático, vienen jugando un papel protagónico, al insistir en que, en lugar de hablar de un cese bilateral del fuego, lo que debe darse es la concentración de las Farc en un territorio, hasta que se firme el fin del conflicto que se negocia en territorio cubano.

Mientras las Farc se recuperan del golpe recibido, lo único que resta esperar es la respuesta militar que deben estar preparando para vengar la muerte de sus 26 compañeros. Y muy seguramente, el próximo golpe se produzca en las mismas condiciones en las que se produjeron los hechos de guerra de las Farc, en abril, y el que acaba de producir la fuerza pública en Guapi: mientras el enemigo duerme.

Es decir, no se trata propiamente de “bajas” producidas en combate, sino en operaciones nocturnas y sorpresivas, que devienen, por supuesto, con toda la sevicia con la que se suele actuar cuando el enemigo duerme y da ventajas. Y ello se explica, porque no hay interés en demostrar superioridad y experticia en el campo de batalla,  a través de la puesta en marcha de estrategias militares, sino en producir el mayor golpe militar, porque ambos actores armados saben que allí estará atenta la prensa para cubrir los horrores que produce la guerra, con ese lenguaje noticioso que tanto daño produce en las audiencias.

Pareciera que ese carácter vindicativo, rencoroso, hostil y resentido, de unos y otros, se hiciera más fuerte al saber que después de los hechos de guerra, hay una prensa que está allí para magnificar sus acciones y con ello, quizás, agradar a los superiores que descansan, unos en La Habana, y otros, en cómodos y aireados casinos de oficiales.

______

[1] Tomado de http://www.semana.com/nacion/articulo/farc-suspenden-cese-al-fuego-unilateral/428616-3

[2] Véase http://www.laotratribuna1.blogspot.com/2015/05/medios-proceso-de-paz-y-erosion-de-la.html

[3] Véase http://www.laotratribuna1.blogspot.com/2015/05/periodismo-lastimero.html